1. La construcción de represas conlleva innumerables daños, no sólo ambientales, sino también económicos y sociales: el despojo de territorios a los pueblos, afectación a las actividades productivas que les dan sustento económico, trastorno profundo en tradiciones y formas de vida, desarticulación social y exacerbación de la marginación y la pobreza, entre otros.
  2. Pretenden engañar a la población con el cuento de que estos proyectos proporcionarán empleos temporales y permanentes y mejorarán localidad de vida de los habitantes; pero no existe un solo ejemplo en todo el país donde esto haya sucedido; muy por el contrario, las poblaciones donde se han impuesto este tipo de proyectos enfrentan una situación más difícil.
  3. Después de que se construyen las represas, es común que las poblaciones sufran de falta de agua: en algunos casos el agua se convierte en propiedad de las empresas constructoras (se privatiza); en otros, se extrae tal cantidad que en época de estiaje los ríos se secan casi en su totalidad, afectando actividades económicas como el turismo, la pesca y  la agricultura, y el ambiente.
  4. Otro engaño es el supuesto requerimiento de más energía, intentando justificar la construcción de hidroeléctricas. En México un40% de la capacidad instalada de generación no está aprovechándose. Entonces,¿para qué necesitamos más hidroeléctricas si con las actuales plantas generadoras se puede surtir la energía requerida para las próximas décadas?
  5. Las grandes hidroeléctricas aumentarán la vulnerabilidad de las poblaciones al cambio climático; existen ejemplos en el Estado y en todo el país donde el impacto de huracanes y tormentas han sido catastróficos debido a la existencia de presas, las cuales se tienen que desfogar inundando a las poblaciones que se encuentran cercanas al río.
  6. Los impactos ambientales de una presa implican que los procesos ecológicos del río sean afectados provocando la muerte o degradación de la flora, la fauna y de servicios ambientales que obtienen las poblaciones: Disponibilidad de agua, alimento, clima adecuado para loscultivos. Además es falso que estos proyectos promuevan la generación de energía limpia pues los embalses producen gran cantidad de dióxido de carbono que es el principal compuesto que contribuye con el cambio climático.
  7. El “pretexto” de llevar agua a la ciudad de Xalapa y generar energía eléctrica resulta una aberración cuando sabemos que Xalapa es una ciudad privilegiada  en    dotación de agua por la naturaleza, con muy abundantes  lluvias (más de 1500 mm/año) y que el supuesto déficit de agua es más bien el resultado de una gestión deficiente del recurso.
  8. La altitud sobre el nivel del mar de laprincipal presa sería de 500 metros, en un sitio conocido como “Las Juntas”,donde colindan los  municipios de Coatepec, Teocelo y Tlaltetela. De ahí se pretende bombear agua a la ciudad deXalapa, la cual se encuentra por encima de los 1250 metros sobre el nivel del mar.Esto implica un gasto económico y energético de enormes proporciones que difícilmente sería viable sin subsidios, y que previsiblemente se reflejará en el costo del servicio de agua (se habla de un costo de 7 mil millones de pesos).
  9. Este proyecto es insustentable, ya que estas represas tienen un tiempo de vida de alrededor de 20 años, y los impactos sociales, económicos y ecológicos son muy graves. Nos preguntamos: Después de que caduque el proyecto ¿de dónde va a tomar agua Xalapa? ¿No es mejor invertir en una alternativa que dote a la ciudad de agua para siempre, sin afectar a otras comunidades y al ambiente?
  10. Xalapa posee otras alternativas de menor costo(energético, ambiental y económico) para resolver sus necesidades de agua; sólo para poner un ejemplo, tenemos que en la red hidráulica se desperdicia entre el 25 y el 40% del agua. Darle mantenimiento sería mucho menos costoso, o promover sistemas eficientes de captación de agua de lluvia, de re-uso de las aguas utilizadas y un manejo sustentable de las cuencas abastecedoras (la del Pixquiac y la del Huitzilapa / Quimixtlán)  
  11. Las autoridades responsables de esta promoción se han asociado con una empresa que tiene un historial de corrupción y maltrato a las poblaciones con las que trabaja (Odebrecht, es una empresa brasileña que está muy interesada en los recursos energéticos de nuestro país y de nuestra región).  

Cabe preguntarse:

¿No existen formas más económicas y sustentables de obtener agua?

¿Se requiere mayor producción de energía?

Entonces: ¿para el beneficio de quiénes se promueven estos proyectos?

¿Vamos a incrementar la deuda dejada por el gobierno de Fidel Herrera, para apoyar proyectos onerosos e injustificados que sólo benefician a unos cuantos y que con llevan un alto impacto social y ambiental?

El proyecto de múltiples propósitos que impulsa el Gobierno del Estado para traer agua a Xalapa no tiene más sustento que la avaricia de quienes creen que pueden seguir haciendo negocios con el dinero público. Corresponde a la sociedad de toda la cuenca defenderse de estas políticas abusivas.

No debemos permitir que, en aras del lucro de políticos y empresarios, se dañe a los ríos, a las cuencas y a la gente que ahí vive.